Pongo en mi perfil que me gusta el ajedrez. Soy solamente un aficionado con un nivel muy normalito (2000 ELO para quién entienda) Había dejado la práctica “activa” hace unos 7 años pero recientemente me he vuelto a federar en un club de Barcelona.
Este domingo jugué una partida del campeonato por equipos de Cataluña. Juego en uno de los equipos más importantes, pero en el tercer filial (que es lo máximo para lo que da mi nivel). El ajedrez por equipos es una variante curiosa, en donde una competición absolutamente individual (una partida de ajedrez) se combina para que se produzca un resultado por equipos (se juntan dos equipos de 8 jugadores y se suman los resultados individuales). Un poco como la copa Davies de tenis, pero al menos en tenis se puede animar a los compañeros desde la banda cuando no juegas (en el ajedrez se juega a la vez y no se puede hablar). La paradoja es que aunque nadie se puede ayudar entre sí (está prohibido pasar información) los resultados de todos los miembros del equipo valen para el resultado final y en una liga de clubs (con sus ascensos y descensos, alineaciones, etc.).
Reprendo el hilo para contar que este pasado domingo perdí. No me gusta perder. Llevo una mala racha estas primeras tres partidas (unas tablas, dos derrotas ante rivales de nivel parecido al mío) que seguramente tendría disculpas por los 7 años de inactividad (y este domingo estaba resfriado). Pero no me gusta perder (creo que esto ya lo he dicho). Mi partida fue muy larga, todos los demás habían acabado y estaban mirando el desenlace y además era la que decidía el resultado final del encuentro. Era una partida que tenía mejor desde el principio, bien conducida en la apertura y con ganancia de un peón que normalmente en nuestros niveles, suele llevar a la victoria. Pero me lié y con los apuros de tiempo, pues la posición degeneró hasta que perdí el peón de ventaja y luego la partida.
No se trata de empezar una reflexión sobre ajedrez, ya que no es el objeto del blog. Pero el ajedrez es un buen hilo conductor para reflexionar sobre muchos temas. Continue reading →
