Urbanismo comercial minorista

Mall. Photo by i.m.indraneelLeo en El Periódico de Cataluña un artículo de opinión sobre la larga polémica sobre la decisión de apostar por el comercio minorista o dejar que las grandes superficies se impongan. En Cataluña la Generalitat es muy restrictiva en las licencias para abrir nuevas superficies de tamaño medio y grande. Aunque acaban surgiendo mecanismos para esquivar algunas de estas limitaciones (como se puede leer en el artículo). Al final los intereses económicos de Ayuntamientos y empresas prevalecen a una política más general y de largo plazo. En otras regiones los gobiernos son mucho más permisivos.
Ahora con las subidas de IPC (sobre todo en los alimentos) vuelve la polémica desde la dimensión económica. Algunos acusan a los comercios de parte de la responsabilidad de la subida.
Por otro lado, los liberales franceses, están planteando la relajación de varias de sus leyes que restringen la actividad de las grandes superficies, a cambio de bajadas de precios. Supongo que la reflexión final para ellos es “si los minoristas no saben adaptarse que cierren”. Vale la pena estar informado de los movimientos en Francia, pues muchos acaban replicándose en España.

Pero el tema no es tan sencillo (“nada es tan fácil como parece”). Las Administraciones Públicas deben planificar las necesidades de sus ciudadanos de forma global, teniendo todos los condicionantes (o los máximos posibles) en el análisis. Para mi es básico considerar:

  • ¿Qué sucedería con los precios si las grandes superficies tuviesen copado el mercado, que el comercio minorista despareciese prácticamente?
  • ¿Favorece el poder de compra que acumulan las grandes empresas de distribución a la industria y empleo local?
  • Y finalmente, el tema que titula el post, ¿qué Urbanismo comercial queremos?

Por Urbanismo comercial yo entiendo a la distribución y estructura de todas las superficies dedicadas al comercio al minorista (a los ciudadanos vaya). Básicamente la cuestión es cómo queremos distribuir y en qué proporción las tiendas, supermercados y grandes superficies en nuestras ciudades y pueblos. Imaginemos una ciudad con solamente bancos y bares en sus calles, porque a las afueras (y alguno en el centro) existen grandes edificios dedicados a la gran distribución. Todos a comprar el pan con coche y a las tres de la tarde, las calles muertas. Podríamos dejar algunas tiendas de las cuatro multinacionales de la moda en el centro (Inditex, H&M, GAP), para no decepcionar a los turistas. Ya empieza a pasar ahora, que todos los centros de las ciudades se parecen, todos tienen las mismas tiendas, las mismas franquicias. Estamos en el siglo de las economías de escala.

Las Administraciones (cualquier nivel en éste caso, desde la central hasta la local) deben tomar decisiones teniendo el factor económico y el social. El corto plazo pero también el medio y largo, porque no son decisiones que se corrigen en un año o dos, nos puede llevar décadas volver al equilibrio deseado.

1 comentario ↓

#1 Rafa on 12.17.07 at 4:04 pm

Como bien dices, el tema no es nada sencillo. En la Comunidad de Madrid, posiblemente la que tiene más centros comerciales y con mayor libertad de horarios, en los últimos cinco años hay 7.000 comercios minoristas más y el IPC comercial ha crecido por debajo de la media española a pesar de que tanto la población como la renta lo ha hecho por encima.

Leave a Comment